Santa Lea, historia, vida y fecha festiva

Santa Lea (Protectora de las viudas) nació en Roma y fue una fiel seguidora de Cristo. Para ella, las riquezas espirituales estaban muy por encima de las terrenales. Por este motivo fue capaz de renunciar a una vida adinerada por colocarse al servicio de Dios. A continuación te mostramos más acerca de su vida espiritual y física, su obra y todo lo que tuvo que pasar antes de su muerte terrenal.

¿Quién es Santa Lea?

biografia de santa lea

Santa Lea, en la vida terrenal fue una viuda romana pudiente que por sus obras se ha conocido ampliamente como “La madre de todas las vírgenes”, “Patrona de viudas” y “Benefactora de San Jerónimo”. Las mujeres que han quedado desamparadas suelen rezarle plegarias para su protección. Se considera un gran ejemplo para sus seguidores ya que ha sido una de las pocas personas capaces de dejar su dinero a cambio del servicio a Dios.

Historia, vida y biografía de Santa Lea

La vida de Santa Lea, nacida en el Siglo IV en Roma no ha sido plasmada en muchos registros desde la antigüedad hasta la llegada de estos tiempos. Sus hallazgos solamente se han podido conocer a través de los escritos realizados por San Jerónimo, el cual habla acerca de ella en una carta a Santa Marcela que era la líder de cierta comunidad femenina de índole casi monástica en su estadía en el Aventino.

Raíces

Lea venía de una familia noble que tuvo que sufrir luto muy temprano. Según lo pautado, debía casarse con Vecio Agorio Pretestato (un cónsul). Sin embargo, este murió en el mismo año en el que se dio su elección por lo que Santa Lea terminó en cierta oscuridad. Poco tiempo después ingresó a la comunidad donde se encontraba Santa Marcela. Según se cuenta, rezaban juntas y se conservaban castas y viviendo una situación de pobreza extrema.

Por esta decisión que tomó Santa Lea, perdió toda la posición social que poseía, por lo que su vida dio un giro considerable. Se convirtió en una gran maestra de la perfección para muchos debido a su ejemplo, ya que para ella los hechos eran mucho más importantes que las palabras. Había tanta sinceridad y tanta humanidad en su corazón que después de haber sido una dama adinerada, se consideró una sirviente y fue capaz de vivir con muchas carencias.

Actitud y obra

Según los registros, su vida giró alrededor de una penitencia severa. Se colocaba una camisa de saco y le gustaba pasar la mayor parte de la noche orando religiosamente. Santa Lea, gana la confianza total de Santa Marcela, quien le da la tarea de educar a las jóvenes que están iniciando su vida en la fe y en la práctica de su silenciosa caridad.    

Para este periodo, ya había desaparecido esa mujer pudiente que fue en el pasado. Desde el momento en el que se cambió sus vestiduras finas por las hechas de saco y comenzó a comer como los pobres, dejó atrás todo lo que estaba relacionado con la antigua vida adinerada que había llevado a cabo desde el momento de su nacimiento debido a sus raíces.

De hecho, no le gustaba hacer mucho ruido ante la sociedad. Para ella era mejor si muchos no sabían de su existencia. Quizás por este motivo no hay muchos relatos de su existencia. Como hemos mencionado anteriormente, enviudó a una edad muy temprana, había rechazado contraer matrimonio por segunda vez con un cónsul que representaba la nobleza para ese momento para unirse a las comunidades de “Mujeres Cristianas” que habían sido organizadas por San Jerónimo.  

El asceta antiguo de Stridone tenía cierta amargura en su corazón por las insinuaciones poco honestas de ejercer el control espiritual y físico de las honradas matronas Proba, Paola, Marcella y Lea había dejado a Roma desatendida y se encontraba cerca de Belén llevando una vida de solitario.

La única carta que narra la historia de Santa Lea expone que nuestra venerada había entregado todo al Señor. De hecho, en el momento, su decisión de cambiar todo el dinero que tenía por llevar una vida en “oscuridad y desolación terrenal” fue vista como una locura. Decimos “oscuridad terrenal” porque realmente había mucha luz en sus obras ante los ojos de Dios y su actitud sería recompensada por el Creador en los cielos.

Por haber renunciado al mundo para seguir a Cristo, se convirtió en la madre de todas las vírgenes del monasterio. Pues muy pocas personas son capaces de cambiar delicadas ropas e incalculables comodidades por ropas incómodas y privaciones solamente por cumplir lo que Dios había ordenado. Esta mujer descuidó su peinado y su cuerpo por servir a los pobres y fue sirvienta después de haber contado con mucha servidumbre, y todo esto lo hizo de corazón porque era su verdadero deseo.

Muerte

Se sabe que falleció el 22 de marzo del año 384 en Roma (lugar donde también nació) y su entierro fue realizado en Ostia. Murió al mismo tiempo que Vezio Pretestato (un cónsul que formaba parte de las autoridades de la ciudad).

Fecha festiva de Santa Lea

A partir del siglo XVI comenzó a celebrarse la memoria de Santa Lea, en el mismo momento que se integraron otras alumnas de Jerónimo al calendario utilizado para registrar a los Santos de ese momento. El día 22 de marzo, muchos feligreses la conmemoran y reviven todas las buenas obras que como excelente discípula de Dios hizo en vida.

Santa Lea, un gran ejemplo de que con un verdadero amor por lo espiritual se puede ser capaz de renunciar a las cosas terrenales. No hay obstáculo que pueda entorpecer la obra de Dios si verdaderamente sabemos defenderla y encomendarnos al que está en lo alto para la protección y bendición cuando estamos en esta vida prestada.

Desde el momento de su muerte, nuestra amada matrona está en las alturas con nuestro Señor intercediendo por todos nosotros y haciendo que su ejemplo trascienda para que los fieles entiendan que deben dar importancia a lo que en realidad interesa que es la vida espiritual.