Santa Alicia, historia, vida y fecha festiva

Santa Alicia o Santa Aleydis comenzó su vida de religiosa cuando era solamente una niña. Vivió una atroz enfermedad (la lepra), por lo que sus últimos días fueron de enorme sufrimiento y soledad. Sin embargo, nunca abandonó la fe en su Salvador. Si quieres saber más acerca de sus vivencias, obras, martirio y muerte continúa tu lectura hasta el final.

¿Quién es Santa Alicia?

biografia de santa alicia

Santa Alicia fue en vida una religiosa (monja) flamenca que se consagró desde una edad muy temprana (mucho antes de comenzar su adolescencia). Se caracterizó por ser una persona bastante mística y sumamente bondadosa con los demás. Actualmente es venerada como “Patrona de los paralíticos” y “Protectora de los ciegos”. Estos títulos fueron motivados por las dolencias que la misma sufrió antes de su muerte.

Historia, vida y biografía de Santa Alicia

El nacimiento de Santa Alicia, quien también se conoció como Aleydis, tuvo lugar en Shaerbeck (una ciudad de pequeño tamaño ubicada en Bélgica) en 1204. Fue una niña como cualquiera (encantadora, frágil e inocente) hasta los siete años. Entre sus cualidades se destacó siempre la mansedumbre y la humildad, además de una inclinación muy marcada hacia la misericordia.

Entrada al convento

Luego de haber cumplido 7 años decidió unirse al convento “Camera Sanctae Mariae”. Durante toda su vida estuvo entregada al servicio en este convento. Todos la conocían como una persona humilde y era sumamente respetada en su comunidad debido a su correcta y agradable actitud para con los demás y a la devoción que les inspiraba a los que le seguían.

Llegada de la enfermedad

Al llegar a la adolescencia Santa Alicia tuvo que enfrentarse a una de las más atroces enfermedades que existían para ese tiempo (la lepra). Esto logró entristecer en gran manera a la chica ya que, como muchos sabemos, la persona que sufría de este mal tenía que mantenerse lejos de los demás porque se trataba de una enfermedad extremadamente contagiosa a la que todos temían. No obstante, no dejó que todo esto la deprimiera y se mantuvo de pie poniendo su fe siempre en primer lugar.

Según los registros conservados de los años remotos, el mismo Dios comenzó a aparecerse frente a Santa Alicia para decirle que no debía tener preocupación por lo que estaba sucediéndole porque era algo terrenal y ella sería libre de esto cuando llegara a los cielos y sería salva de todas las atrocidades de este mundo por el que la humanidad tiene que pasar para demostrar si está listo para morar con el Creador.

Uno de los momentos más recordados de sus visiones fue en “la fiesta de San Bernabé” en 1249. En este momento, Alicia se encontraba en tan mal estado que recibió los Santos Óleos cuando a pesar de lo que se estaba suscitando hubo una visión reveladora que le indicó que aún no era el momento de su muerte, que era necesario que estuviera aquí un año más rodeada de incalculables sufrimientos ocasionados por la enfermedad.

La salud de Santa Aleydis se vio afectada a tal punto que quedó totalmente paralizada y ciega. A pesar de todo lo que le acontecía, Dios siempre estuvo en su corazón y nunca renegó de él. En el fondo entendía que lo que debía de acontecer sucedería, simplemente porque había un propósito en ello. Su mayor apoyo para superar sus padecimientos fue la Eucaristía.

De hecho, una de las cosas que más le gustaba era recibir la Eucaristía porque esto la hacía sentir que estaba más cerca de Dios. El hecho de poder contar con la alegría de tenerla, hizo que pudiera estar en paz a pesar de que estaba pasando por un gran sufrimiento físico que estaba por encima de muchos de los soportados en la época actual.

Últimos días

Las apariciones se daban de una manera muy contante, por lo que nuestra Alicia se convertía en una persona cada vez más espiritual. Al momento de recibir la Eucaristía recordaba sus visiones profundamente y con alegría, lo que le proporcionaba una tranquilidad que superaba las circunstancias.

Santa Alicia solía ofrecer sus propios dolores por todas las almas que se encontraban en el purgatorio. Cada vez con más frecuencia recibía consuelo del cielo a través de las revelaciones. Un año después de la visión  espiritual que le indicó que debía vivir justo un año más, específicamente un 10 de junio del año 1250, estuvo en un estado tan delicado que fue colocada en extremaunción.

Al amanecer del siguiente día (el 11 de junio) en la fiesta de San Bernabé, falleció para estar en presencia de Dios, en quien había puesto toda su fe desde que tan solo era una niña sin importar las situaciones. Uno de los milagros más conocidos que realizó Santa Alicia tiene que ver con una vela que se encendió de manera espontánea habiéndose apagado al caer al piso.  

Fecha festiva de Santa Alicia

El día 11 de Junio se celebra el día de Santa Alicia. Se conmemora el momento en el que partió al cielo con nuestro Señor después de haber pasado por un largo sufrimiento durante el cual curiosamente el único miembro que no se afectó fue su lengua, con la que permaneció haciendo oraciones y alabanzas a Dios hasta el día de su fallecimiento.

Muchos feligreses que la veneran recuerdan su actitud y siguen su ejemplo de vida. Numerosas personas que se ven en la obligación de pasar por situaciones difíciles como la parálisis y/o la ceguera, suelen recurrir a la oración de Santa Alicia para encontrar consuelo y sanación completa.

La vida de Santa Alicia debe ser tomada como un gran ejemplo y un modelo a seguir por muchas jóvenes. Desde muy pequeña entendió que lo realmente importante en este mundo es prepararse para la partida cumpliendo con el mandato de Dios.

Fue una mujer que indudablemente creyó en Dios y respetó sus mandamientos. Además, mantuvo su fe intacta a pesar de las circunstancias por las que tuvo que pasar. No le importó ser excluida y tampoco molida por una enfermedad, ella siguió adorando a Dios.