San Fidel de Sigmaringa, historia, vida y fecha festiva

San Fidel de Sigmaringa, conocido también como Marcos o Fedel, fue un sacerdote con una conducta intachable y un fiel ayudante de las personas necesitadas. Quedó huérfano de padre a una edad muy corta, pero esto no lo hizo flaquear su fe. Murió cruelmente y su fortaleza es un gran ejemplo. Si quieres saber más sobre su vida, continúa con nosotros.

¿Quién es San Fidel de Sigmaringa?

San Fidel de Sigmaringa es el “Abogado de los pobres”. Se conoció también con los nombre de Marcos y Fedel. Es el santo fraile más joven, ya que tenía tan solo 44 años cuando falleció y duró diez años de vida capuchina, los cuales estuvieron comprendidos entre 1612 y 1622. Murió cruelmente en manos de personas que estaban muy lejos de ser cristianos.

Historia, vida y biografía de San Fidel de Sigmaringa

El nacimiento de San Fidel de Sigmaringa tuvo lugar en el año 1578, en la pequeña ciudad de Sigmaringen como el quinto de seis hijos del matrimonio. Completó sus estudios iniciales en la ciudad donde nació, y se casó el 28 de diciembre de 1567.

Estudios realizados

Para sus estudios superiores, partió a Friburgo de Brisgovia, donde, en un colegio jesuita, estudió en profundidad la carrera de humanidades, para luego pasar al estudio de la filosofía. Al mismo tiempo, se dispuso a aprender los idiomas italiano y francés. Era muy abierto a la amistad, también solía ser brillante y un fiel admirador de la música y la belleza.

Además, era un experto en hacer movimientos de los dedos sobre varios instrumentos musicales. Entre los años 1601 y 1604 asistió a los cursos de derecho. En 1591 San Fidel de Sigmaringa y sus hermanos se vieron terriblemente afectados por el fallecimiento de su padre. En menos de un año, la viuda Genevieve decidió casarse con Gabriel Rieber de Ebingen. Fiel, en su voluntad.

Antes de concluir sus estudios de derecho, específicamente en el año 1604, el joven fue invitado a acompañar, en calidad de guía, a varios estudiantes universitarios que eran de familias nobles, a visitar las provincias de los Países Bajos que se encontraban bajo dominio español. En el transcurso del viaje, animó a sus amigos para que llevaran una vida más espiritual siguiendo su ejemplo.

Después de que regresó a Friburgo en 1611, se graduó destacadamente en derecho en Willingen. En la antigua metrópoli de la que ahora es Austria, San Fidel de Sigmaringa fue nombrado consejero de la corte suprema y siguió las exigencias de una total honestidad y prodigiosa diferencia para los pobres.

Una serie de vivencias extremadamente negativas y la educación a veces sin escrúpulos que le proponía arreglos descarados de las causas para recaudar más dinero, le hizo perder cada vez más el gusto que tenía por la profesión y disponerse a pensar en la vida religiosa. Luego leyó una obra del jesuita Girolamo Piatti que hablaba sobre la vida consagrada, pero se mostró indeciso a la hora de elegir la Orden.

Vida religiosa

En junio del año 1612 solicitó ser admitido en la Orden. Para ponerlo a prueba, el superior lo hizo esperar, y mientras tanto sugirió que se ordenara como sacerdote. Recibido con esmero el sacerdocio en septiembre. Una vez renovada la solicitud de admisión, fue aceptado en el noviciado de Friburgo en Breisgau el 4 de octubre de 1612, con el nombre de Fedele.

Durante el año de prueba, estuvo decidido a recuperar los que según él habían sido años perdidos, sin embargo, no faltaron sugerencias y fuertes tentaciones para volver al mundo, pero superó todas las dudas y resistió con un compromiso muy marcado. En ese momento escribió un repertorio de meditaciones y oraciones que manifiestan su espiritualidad, y fueron parcialmente publicados posteriormente en Friburgo.

Después de haber pasado aproximadamente un año formándose religiosamente en Friburgo, el beato comenzó cuatro años de formación teologica en Constanza, bajo la dirección de su padre, Giovanni Battista Fromberger. Los terminó en 1618 en Frauenfeld. Posteriormente le fue entregado el ministerio encargado de la predicación en el convento de Altdorf. En el mismo año, se le nombró “custodio del convento de Rheinfelden”.  

Al año siguiente se le encomendó ser predicador y probablemente también como tutor al convento de Feldkirch, donde exitosamente devolvió a una cierta cantidad de soldados evangélicos al catolicismo. En septiembre del año 1620, su vocación le hizo un llamado que consistía en regir la comunidad capuchina de Friburgo en Suiza. No obstante, en 1621 volvió a Feldkirch.

Muy aparte del cargo de superior, también se le encomendó asistir espiritualmente a los soldados. Durante una epidemia muy fuerte de fiebre petequial, prestó servicios, sin importar que estuviera en peligro de contagiarse.

Tortura, muerte y beatificación

Entre los meses de febrero y abril del año 1622, San Fidel de Sigmaringa realizó trabajos misioneros en la región de Prättigau (Pretigovia), la cual estaba sometida a Austria. En una fase de tensiones muy graves, agravadas por la necedad de algunos países extranjeros que eran potencia, Leopoldo V quien era el archiduque de Austria, ordenó que la región fuera ocupada por el ejército, bajo el mando del coronel Luigi de Baldirone, provocando la ira del pueblo.

En esta difícil situación, San Fidel de Sigmaringa siguió exponiendo la fe católica con sermones, disputas y conversaciones, a pesar de la oposición y el cierre casi total de su anuncio. Una publicación oficial del 19 de abril, hizo efecto de señal para el levantamiento general del pueblo. El 23 de abril Marcos hizo la misa y subió al púlpito que se encontraba en la iglesia de Grüsch, donde fue invitado a predicar en Seewis el día siguiente.

Pero fue solo un pretexto para eliminar al temible protagonista de la acción contrarreformista. Cuando comenzó el sermón, estallaron reacciones animadas en la audiencia y alguien incluso disparó contra el predicador sin golpearlo. El beato bajó del púlpito, se puso de rodillas frente al altar mayor y luego salió por una de las puertas laterales para irse a Grüsch.

Pasados unos metros, se vio rodeado por un grupo de alborotadores a los cuales les dijo que estaba allí con la esperanza de que se unieran a su fe. Un tiempo después, uno de los hombres le dio un golpe en la cabeza con la espada. El beato, cayó con la cabeza partida sobre las rodillas y exclamó: “Jesús”, “María”. “¡Ven en mi ayuda, oh Dios!”.

Los asesinos le azotaron el cuerpo con garrotes y palos. Al día siguiente, el sacristán Giovanni Johanni enterró el cuerpo. La cabeza fue exhumada y llevada a la iglesia de los capuchinos ubicada en Feldkirch en octubre del año 1622.

El resto del cuerpo fue enterrado de manera solemne, como debía ser, en la cripta de la catedral ubicada en Coira el día 5 de noviembre del mismo año. Su beatificación fue lograda el 24 de marzo de 1729 y realizada por Benedicto XIII. En cuanto a su canonización, la misma se hizo el 29 de junio del año 1746 y ejecutada por Benedicto XIV.

Fecha festiva de San Fidel de Sigmaringa

Cada 24 de abril, los fieles se reúnen alegremente para conmemorar la muerte y la beatificación de San Fidel de Sigmaringa. Para todos los que le veneran, es una ayuda espiritual muy significativa y se encuentra ahora mismo en los cielos intercediendo por todos los pobres.