San Erik, historia, vida y fecha festiva

San Erik fue rey y mártir a la vez. Se trató de una de las ya casi inexistentes personas que no olvidan su fe a pesar de la presencia de cosas materiales en exceso. Sus raíces nobles no impidieron que se interesara siempre por ayudar a los pobres y desamparados. A continuación te mostraremos más acerca de su vida y obra, muerte y veneración.

¿Quién es San Erik?

biografia de san erik

San Erik (hijo del noble Jedvard) fue rey de la república Sueca en el periodo comprendido entre 1156 y 1160. Se trata del precursor de la casa Erick, quien encaminó siempre sus obras hacia el conocimiento y difusión de la fe en todo el territorio de Escandinavia. Recibió una muy buena educación desde sus inicios, de hecho, se dice que era bastante adelantada para la época.

Se trata de una persona que en vida fue sumamente bondadosa y religiosa; a pesar de ser un hombre adinerado, nunca se olvidó de su fe y siempre sacaba tiempo para atender a los pobres y los enfermos (le gustaba hacer esto personalmente).

Tomaba en cuenta las peticiones que le hacían los desamparados, de hecho, bajó los impuestos del grano a los más pobres en tiempos de escasez. Por cosas como esta se le llamaba “Servidor” y “Padre” de la nación que dirigía. Por otro lado, escribió e implantó una serie de leyes con basamentos cristianos que aún permanecen, por este motivo también se le llama “El legislador”.

Fue reverenciado en Suecia en la época de la Edad media, no obstante, la iglesia católica nunca ha aprobado su canonización. Pero esto no puso terminar con la fe de sus seguidores, pues su legado y sus obras han permanecido en la mente y en el corazón de muchos desde la antigüedad hasta ahora.

Historia, vida y biografía de San Erik

El Santo Erick, también conocido como San Erick, nació en Västergötland en el año 1216. Al alcanzar su edad adulta, decidió unirse a la III Orden San Francisco.  Luego del fallecimiento de su suegro en el periodo de 1150, los suecos de Uppland lo eligieron como rey. Esto sucedió durante el reinado Sverker I, por lo que se hizo rival del mismo.

Luego de que Sverker fuera asesinado en 1154, Eric se hizo soberano de Suecia. No obstante, algunos de los historiadores antiguos, como por ejemplo Saxo Grammaticus, consideran que fue más bien un usurpador. Lo más probable es que su derecho al trono lo haya obtenido gracias a su casamiento con Cristina Bjørnsdatter; una noble danesa que era nieta de un reconocido rey de Suecia.

Todas, o la gran mayoría de las obras realizadas durante el reinado de San Erick están inclinadas hacia lo religioso. Entre las mismas está la culminación de la Catedral de Upsala y la consagración de la misma. Por otro lado, apoyado por San Enrique de Upsala (un obispo) comenzó Cruzada número uno de Finlandia en el año 1155. La misma tenía como objetivo principal lograr que los paganos fueran cristianizados.

Muerte

San Erick tuvo una muerte lamentable; fue asesinado justo el día de “la Ascensión”, cerca de la Catedral de Upsala al salir de la misa. En este momento fue interceptado por varios hombres, tumbado de su caballo y posteriormente decapitado. Los responsables estaban ligados a la Casa de Sverker, la cual tenía pretensiones de ejercer el control completo sobre la nación de Suecia.

La leyenda del Santo Erick representada por un manuscrito antiguo que narra las vivencias del monarca, atribuye la muerte al príncipe Magnus, un danés que pretendía el trono Sueco. Según la historia, el príncipe obtuvo apoyo de los sectores de la nobleza de Suecia que habían decidido deshacerse de Erick, probablemente por su idea poco apreciada de dar el diezmo en la iglesia.

Su sepulcro fue realizado en la catedral de Gamla. En el año 1167 los restos de San Erick fueron conservados como valiosas reliquias y en el año 1273, los mismos se trasladaron a la nueva Catedral de Upsala a la nueva sede.

Luego de su muerte

Al poco tiempo después de haber sido asesinado, la muerte de San Erick fue considerada como un suplicio por todos sus seguidores, e inmediatamente comenzó a ser reverenciado en Uppland como un Santo. Al pasar el tiempo, el culto dedicado al Santo se dispersó por todo el país y poco a poco fue siendo reconocido en todos los rincones de Escandinavia.

El papa Alejandro III no aprobó el hecho de que Erick fuera canonizado en el año 1172, de hecho, la iglesia católica nunca consintió su santificación a pesar de que muchos de los ciudadanos lo veneraban y su culto era tolerado por la gran mayoría. Sin embargo, a pesar de esto, su nombre se encuentra ubicado en la lista de Santos Luterano.

Uno de los milagros que son atribuidos a San Erick está relacionado con cierta leyenda de un curioso manantial que nació de la nada exactamente en el sitio donde fue derramada su noble sangre. En este sitio existió la antigua “Fuente de San Erick” que probablemente está estrechamente relacionada con una fuente que aún prevalece (fuente Slottkälla) ubicada en las afueras de la Catedral ubicada en Upsala.

Las reliquias relacionadas con el Santo consisten en huesos humanos que revelan una herida en el cuello. También se puede encontrar una serie de pinturas dentro de la Catedral, las cuales aluden tanto a San Erick como al obispo Enrique. Por otro lado, puesto que es considerado por muchos en Estocolmo y sus alrededores como el “El Patrono”, el escudo de armas que representa a la ciudad contiene su efigie.

Fecha festiva de San Erik

Su fiesta fue establecida el 18 de mayo, el día que se rememora su muerte y se realizan procesiones que se dirigen hacia la catedral para la espera de privilegiadas cosechas.

San Erick es uno de los reyes más ejemplares que podemos citar en la antigüedad ya que a pesar de que sus raíces venían de la nobleza y el comportamiento de algunos de sus familiares era algo ambicioso, nunca se dejó llevar por esto. De lo contrario, siempre optó por ayudar a los más necesitados e inclinó su reinado hacia la causa religiosa.